Anécdota de un apodo
Las cosas que pueden hacer los apodos y los efectos tan graciosos que tienen en los niños pequeños, da el caso de que a los hijos de una de mis tías le llaman (huesos)desde que nacieron por ser tan flacos, ellos se han acostumbrado a ese apodo y ahora que están más grandecitos entre ellos se llaman por ese apodo, ellos son 6 (seis) dos hembras y cuatro varones, de las hembras a una de ellas, la más pequeña le dicen (huesa) y a la otra le dicen gringa por su color de piel bien blanca y sus ojitos preciosos, de los varones a una le dicen gringo por lo mismo que la hembra, y a los demás le dicen huesos.
Así se han acostumbrado a llamarse, pero da el caso que un día en la noche en lo que mi madre estaba haciendo la cena, la huesa estaba allá esa misma noche y está jugando con una perrita de mi casa, al rato mi madre termina de hacer la cena y nos ponemos a cenar, casualmente ese día mi madre hiso pollo, cuando terminamos de cenar le echamos los huesitos a la perrita mientras la niña (la huesa) se queda mirando a la perrita comer, mi madre ve a la niña viendo a la perrita y le dice: huesa tráele hueso a la perrita mañana que a ella les gustan mucho y dice la huesa que traiga a hueso, ella pensó que mami le había dicho que trajera a uno de sus hermanitos para echárselo a la perrita, mi madre sonriendo rápidamente se da cuenta de que la niña creía eso ya que a sus hermanitos ella los conoce por huesos, y riendo alegremente ya con el rostro rojo de tanto reír mi madre le explica que no era a uno de sus hermanitos sino que era huesos de pollo, mi madre ya no sabía dónde poner la cara de la risa al verle la carita a la niña de susto por lo que había entendido, mi madre le explico a la niña y ella entendió.
Por eso los apodos en los niños hay que saberlos relacionar con las cosas a las que en verdad pertenezcan los nombres y en esos casos llamar a los hermanitos o familiares del niño o niña por sus nombres.
Emmanuel de Jesús R.S
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